Conversaciones virtuales

Para mí es especialmente entrañable el momento de alimentarla. Como hacía con mis hijos cuando eran pequeños, tengo que ingeniármelas para que mi madre trague y ver si le gusta o no la comida. Se trata  de un gran retroceso en sus capacidades, y también una oportunidad de crear una conexión muy especial, muy bonita.

Como cuando tenemos lo que yo llamo nuestras ¨conversaciones virtuales¨. Son momentos en que ella sale de su vacío y me sorprendo embarcada en una conversación en la que se mezclan el ayer y el hoy, sus antigua rutinas, sus gustos, nuestros pequeños temas de siempre.

Maite Parra, España

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