No estamos deprimidos, estamos distraídos

Hay un discurso muy inspirador de Facundo Cabral que hace reflexionar sobre la importancia de la actitud positiva y agradecida en la vida, que puede hacer que vivamos más plenamente y soportemos mejor las dificultades, como cuando tenemos a un familiar que va perdiendo la memoria, nos hacemos mayores y vemos que nos falla la cabeza, o nos sentimos tristes porque la persona a la que queríamos ya no es como era antes… Por eso, necesitamos recordar las palabras de Cabral:

No estás deprimido, estás distraído. Distraído de la vida que te puebla, tienes corazón, cerebro, alma y espíritu…  entonces ¿cómo puedes sentirte pobre y desdichado?

No caigas en lo que cayó tu padre que se siente viejo porque tiene setenta años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los ochenta y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin  a los noventa, por sólo citar dos casos conocidos.”

“No encuentras la felicidad, y es tan fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza que está condicionada por la memoria, que complica todo con cosas viejas, con órdenes del pasado, con prejuicios que enferman, que encadenan:  la cabeza que divide, es decir empobrece, la cabeza que no acepta que la vida es como es, no como debería ser.

Haz sólo lo que amas y serás feliz.”

“Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la peruggia, la baguette Francesa, los tacos Mexicanos, el vino Chileno  los mares y los ríos, el fútbol de los Brasileros y los cigarros de Chez Davidoff. Tenemos para gozar Las Mil y una Noches, La Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y la poesía de Whitman, Mahler, Brahms, Ravel, Debuzzi, Mozart, Schopain, Beethoven, Caravallo, Rembrandt, Velázquez, Cézanne, Picasso y Tamayo entre tantas maravillas.”

No estás Deprimido, estás Distraído…

Si escucharas al otro, al que llevas dentro sabrías todo, en todo encontrarías algo para ti entonces te elevarías constantemente y ya no habría confusión sino matices, y en esa serenidad no buscarías nada entonces encontrarías todo y estando en el presente dirías y harías lo que hay que decir y hacer a cada momento natural y graciosamente sin esfuerzo, lo que haría que tu relación con los demás fuera plena.

Y al crecer en el amor serías más creativo, sin límites ni condiciones.

La ignorancia nos hace sentir encerrados y mortales,  es decir que nos encerramos y nos limitamos solos.

El miedo nos distrae del amor que es sabio y valiente porque sabe que no hay ni medidas ni fin, busca adentro y desaparecerán las nubes de la periferia;  quédate quieto y en silencio para escuchar al sabio que llevas dentro.

El que tiene siglos, no años como tu cuerpo por eso está más allá de tus caprichosas medidas, de los prejuicios que provoca el miedo, hijo de tu ignorancia.

El sabio que está más allá de los efectos que crees buenos o malos, ricos o pobres, oscuridad o luz, porque está en lo esencial es decir en la mismísima causa, en lo invisible de donde surge todo.

Aquí puedes ver el vídeo completo, con todo el discurso entero “No estás deprimido, estás distraído”

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