La tarta de la ¨mamma¨

Aunque mi madre y yo nos queremos un montón, en realidad nunca tuvimos una relación fácil. Sin embargo, su enfermedad nos ha brindado un vínculo más estrecho y entrañable, nos miramos constantemente a los ojos, masajeo sus piernas, acaricio sus manos y su cara, ella levanta la cara para que la bese una y otra vez…

Todo esto es maravilloso, por supuesto, pero lo que más me reconforta es la cara que pone cuando llego: todo su rostro se ilumina, ella se emociona y yo siempre la saludo con un abrazo cariñoso y besos que las dos disfrutamos. Cuando mejor nos entendemos es cuando hablamos del pasado, y yo me apunto a actividades de la residencia en las que ella también participa: repostería y cocina, pintura, caminatas solidarias, eventos de fin de semana, cualquier cosa que la estimule. También damos largos paseos hasta el parque, al supermercado o a la tienda de la esquina a comprar su helado de menta favorito, y de vez en cuando nos acercamos a la iglesia.

Nuestra relación es así mucho más auténtica y afectuosa. Siento que mi madre ahora me ve por primera vez en mi vida y que yo, por mi parte, la veo de una forma totalmente nueva. La admiro por el enorme valor que hace falta para dejar su pequeña ciudad natal de Italia y venir a un país cuyo idioma desconocía y del que apenas sabía nada excepto que aquí había trabajo. Valoro tantas cosas que hizo en su momento… como las tartas de cumpleaños que siempre nos preparaba a mí y al resto de la familia. No recuerdo una sola vez que no recibiera su tarta. Por eso ahora he aprendido a hacer esa misma tarta para su cumpleaños y para la familia y los amigos.

La enfermedad me ha permitido ser más compasiva y paciente, vivir conscientemente cada momento que estoy con mi madre, quererla plena e incondicionalmente, y lo más importante, aceptar que “lo que será, será” y que “es lo que es”.

Siempre saludo y me comunico con sus compañeros de residencia y con el personal que tan buen trabajo realizan cuidando de mi madre; a ellos también los quiero, ahora son la familia de mi madre y para mí es importante mostrarles el mismo respeto que me enseñaron que debía tener con todos mis familiares.

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