Recibo más que doy

Trinidad y su marido Facundo España

Desde que el alzheimer se presentó en nuestras vidas para quedarse, mi marido y yo nos hemos vuelto mucho más cariñosos el uno con el otro. Ahora él me demuestra cada día que me quiere. Y yo a él, y no solo con mis cuidados diarios. Hasta hace muy poco, por las noches, cuando estábamos los dos juntitos en el sofá, se me quedaba mirando profundamente a los ojos y con ese acento cordobés y esa sonrisa que siempre me encandila, me decía: “eres la mujer más maravillosa del mundo”
En estos días, en los que las palabras no siempre salen, simplemente nos besamos, nos miramos, nos cogemos la cara, nos hablamos con los gestos, con la sonrisa. En estos momentos me siento verdaderamente plena.
Aunque dispensarle todos mis cuidados a lo largo de estos años no ha sido siempre fácil, siento que recibo mucho más de lo que doy. El hace que yo me sienta segura.

Trinidad Pinto