Presencia asombrosa

Diana y sus pacientes de fisioterapia EE.UU

Su mirada profunda y penetrante no daba señales de expresividad. ¿Puede uno siquiera empezar a pensar cómo sería estar en esa situación? Parece una pérdida definitiva de todo. Me arriesgué y dejé que mi corazón se abriera a ella. Cuando conecté con ella, experimenté la ‘unidad’ en el sentido de unión. Salí de su casa y me entró un vértigo que duró varios días, porque no podía entender esta experiencia como algo que una mente normal acostumbrada a la cotidianeidad pudiera explicar. Cuanto más me resistía a esta perspectiva, más vértigo me daba. Al final salí de esa espiral pero la experiencia se me ha quedado grabada para siempre. Ese día conecté con algo grandioso que va más allá del cuerpo y de la mente. En cada uno de nosotros hay una presencia extraordinaria que no se suele advertir hasta que no tenemos nada

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