Reacción a la actuación de Les veus de la memoria en Got Talent España

Los integrantes del coro van colocándose ordenadamente en filas en el escenario. Unos muestran la alegría de estar allí con sus genuinas sonrisas y otros con el brillo de sus ojos. Los hay que reparten su mirada entre las personas que abarrotan las gradas del teatro de Got Talent España y los hay que saludan con sus manos. Algunos se sientan en silencio, como más replegados en sí mismos y con esa mirada tan característica del alzhéimer. A estas más de treinta personas les une el amor por la música y también un diagnóstico. Pero esto último no es tan importante.

Como bien aclara uno de los integrantes del coro de “Les veus de la memoria”, “a pesar de estar diagnosticados con alzhéimer, no nos gusta usar la palabra enfermos, porque aquí todos estamos llenos de vida”. Primera lección de la noche.

“¡El coro nos está dando vidilla, pero mucha vidilla!” -proclamaban entusiasmados un hombre y una mujer justo antes de actuar. Lección dos: hay vida más allá del alzhéimer.

El video de su actuación se está haciendo viral en las redes porque despierta mucha emoción, y también por la reacción del jurado de Got Talent. Y fue precisamente esta reacción y los comentarios de sus integrantes lo que me pareció fascinante, pues refleja muy bien las distintas voces que coexisten en nuestra sociedad con respecto a cómo vemos, y qué damos por sentado, a la hora de convivir con las personas con demencia.

Vaya por delante mi respeto a cada una de las personas que allí estaban, en particular a los integrantes del jurado, y más en concreto aún a Paz Padilla.

La intervención emocionada de la conocida presentadora y humorista ejemplifica al dedillo la, aún mayoritaria, creencia y mito de que las personas con alzhéimer ya no son parte de este mundo, y que no es posible ya comunicarse con ellas. Para ella, esas casi cuarenta personas que lo acababan de dar todo hacía tan solo unos momentos cantando “Mamma Mía”, y luego acompañando a Edurne en el escenario, se habían convertido en un conjunto de figuras invisibles e inanimadas. Por eso habló de ellos siempre en tercera persona, como si ya se hubieran ido.

De su intervención (minuto 8.39 – 9.08) se desprenden frases como “Quiero daros las gracias a vosotros dos” – dirigiéndose a los directores del coro exclusivamente. O “No hay nada más triste que no tener memoria” y también “me da pena que no se acuerden de este momento mañana”.

Las palabras y la emoción de Paz, sin duda genuinas y bienintencionadas, plasman muy bien una mirada y un sentir hacia las personas con demencia que no hace sino generar una brecha, y por tanto exclusión, entre “ellos” los enfermos, y “nosotros” los auto denominados sanos.

Por último, y para rematar, da por hecho que son todos “ancianos”, obviando que el rango de edad de los integrantes del coro iba desde los 50 años hasta los 90.

Lección tres: el alzhéimer no es exclusivo de la tercera edad, si bien en ellos es mucho mayor la incidencia. Son muchas las personas diagnosticadas con demencia precoz a los cuarenta, cincuenta y sesenta años.

Por fortuna, esa mirada no es la única. Y Edurne, y en especial Eva Isanta, dieron un maravilloso ejemplo de integración y reconocimiento hacia ese coro de personas que acababa de ofrecernos una valiosa lección: las personas con alzhéimer siguen estando aquí, y siguen siendo parte de este mundo. Que todavía hay cosas que hacer y mucho que disfrutar.

Para el tercer miembro del jurado en intervenir, la actriz Eva Isanta, esos seres humanos estaban muy presentes y fue a ellos a quienes se dirigió (minuto 9.40). Creo que las imágenes hablan por sí solas, mostrándonos la reacción de los integrantes del coro a sus palabras.

Lección cuatro: siempre es posible conectar con las personas con demencia.

Como dijo Eva Isanta, ¡Que viva la música!, sí, y también aquellos que, como ella, son capaces de abrirse a incluir la alegría en la paleta de emociones que asociamos con la demencia. Y, por supuesto, que vivan proyectos tan maravillosos como el coro de “Les veus de la memoria”.

Susana García Pinto

Moving your Soul